El ébola avanza en la República Democrática del Congo mientras Uganda se acerca al fin del brote

Trabajadores sanitarios con equipos de protección en un centro de respuesta al ébola en África central.

La epidemia causada por la variante Bundibugyo ya es la tercera más grande registrada. Europa confirmó un caso importado, mientras América permanece sin contagios relacionados con el brote actual.

El brote de ébola causado por la variante Bundibugyo continúa expandiéndose en la República Democrática del Congo, mientras Uganda inició la cuenta regresiva para declarar controlada su emergencia sanitaria.

La situación mantiene en alerta a las autoridades internacionales de salud. Aunque Europa confirmó un caso importado, no existe transmisión comunitaria en ese continente y tampoco se han registrado contagios vinculados con el brote actual en América.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el 15 de mayo se han notificado 2.073 casos y 796 muertes en la República Democrática del Congo. Estas cifras convierten al episodio actual en el tercer brote de ébola más grande del que se tiene registro.

Ituri concentra la mayor preocupación

La provincia de Ituri es el principal foco de la emergencia. Más del 80 % de los nuevos pacientes no figuraban previamente entre los contactos bajo vigilancia, una señal de que todavía existen cadenas de transmisión que no han sido identificadas.

Además, cerca de dos tercios de las personas fallecidas murieron fuera de centros especializados de tratamiento. Esta situación incrementa el riesgo de nuevos contagios entre familiares, comunidades y trabajadores sanitarios.

El conflicto armado, los desplazamientos internos y las dificultades para acceder a varias comunidades complican la detección temprana de casos, el seguimiento de contactos y el trabajo de los equipos médicos.

Durante esta semana también se registraron huelgas del personal sanitario en Bunia y Rwampara por salarios atrasados. Los ataques contra instalaciones y equipos de respuesta que agravaron la emergencia ocurrieron en mayo.

Uganda inicia una cuenta regresiva de 42 días

Uganda ha contabilizado 20 casos y dos muertes. Quince contagios fueron importados y cinco correspondieron a transmisión local relacionada con esos casos.

El último paciente fue dado de alta el 16 de julio. Desde esa fecha comenzó un periodo de vigilancia de 42 días, equivalente a dos ciclos máximos de incubación del virus. Si no aparecen nuevos casos durante ese lapso, el país podrá declarar oficialmente el fin del brote.

Las autoridades ugandesas mantienen bajo seguimiento a 836 contactos y reforzaron la vigilancia en 36 distritos y 38 puntos de entrada al país.

Casos importados en Europa

Francia confirmó el primer caso importado en Europa: un médico que había trabajado en la respuesta al brote en África. El profesional se recuperó y ninguna de las personas identificadas como contacto resultó contagiada.

Alemania, por su parte, recibió a un trabajador sanitario estadounidense mediante una evacuación médica. No se trató de una transmisión local dentro del territorio alemán.

América permanece sin casos vinculados

Hasta el momento no se han confirmado casos en América relacionados con este brote. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia internacional, especialmente sobre viajeros y personal humanitario procedente de las zonas afectadas.

Una variante sin vacuna aprobada

A diferencia de la variante Zaire, la variante Bundibugyo no cuenta actualmente con una vacuna aprobada ni con un tratamiento específico autorizado. Se desarrollan ensayos con medicamentos como remdesivir y el anticuerpo experimental MBP134.

La OMS también incorporó recientemente el primer diagnóstico para esta variante dentro de su listado de uso de emergencia, una medida destinada a acelerar la detección de casos.

Emergencia internacional, pero no pandemia

La OMS considera que el riesgo es muy alto dentro de la República Democrática del Congo, alto en Uganda y los países vecinos, y bajo para el resto del mundo.

La declaración de emergencia de salud pública de importancia internacional busca movilizar recursos, coordinación y vigilancia. No significa que el brote haya alcanzado la dimensión de una pandemia.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud, OMS África, Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades y CDC.